La gestión de los costes de mano de obra es uno de los mayores desafíos para el agricultor e inversor actual.
En Carmonagro, entendemos que la poda no es solo un mantenimiento estético, sino una herramienta de ingeniería agronómica fundamental para mantener la iluminación, la sanidad y la productividad constante de tu olivar.
El paso del sistema tradicional a modelos de alto rendimiento exige una gestión técnica precisa del volumen de copa. La mecanización integral permite:
En Carmonagro empleamos maquinaria de alta precisión para realizar intervenciones específicas que garantizan un seto productivo y manejable:
Utilizamos prepodadoras para realizar el mantenimiento del seto mediante barras de cuchillas que realizan recortes periódicos. Esta labor es esencial para definir la estructura del árbol y asegurar que la pared vegetal sea permeable a la luz solar, maximizando la superficie foliar productiva.
El topping consiste en el corte horizontal de la parte superior del olivo. Es una técnica vital para:
El perfilado inferior o cortabajeras permite eliminar las ramas bajas y chupones basales del seto. Esta intervención es fundamental para:
En Carmonagro no solo ejecutamos la labor; diseñamos un calendario de manejo agronómico personalizado para que cada intervención mecánica maximice el retorno de tu inversión.
La poda mecánica suele realizarse tras la cosecha, durante el reposo invernal, para evitar interferir con la floración. En el olivar superintensivo, mantener esta periodicidad es crítico para que el seto no gane un grosor excesivo que dificulte el paso de la cosechadora cabalgante en la siguiente campaña.
En el sistema superintensivo, la poda es principalmente mecánica mediante el uso de prepodadoras y barras de cuchillas. Sin embargo, en ocasiones es necesaria una poda manual de corrección para eliminar ramas mal ubicadas o chupones que la máquina no alcanza, asegurando así la estructura vertical del eje central.
Una poda mecánica bien ejecutada (topping y perfilado lateral) garantiza que la luz penetre en todo el seto, evitando que el interior se quede vacío y sin producción. Al controlar el vigor y el tamaño del árbol (ancho de ~1-1,5 m), se retrasa el agotamiento del sistema, permitiendo que el olivar sea productivo y mecanizable durante todo su ciclo estimado de 18-25 años.