Entre las amenazas más persistentes para la sanidad del cultivo se encuentra el barrenillo del olivo (Phloeotribus scarabaeoides), un coleóptero que, si no se gestiona con rigor técnico, puede mermar drásticamente la capacidad productiva de los árboles tanto en sistemas de alta densidad como en plantaciones tradicionales.
En Carmonagro, aplicamos nuestra experiencia en gestión integral para ofrecerle soluciones basadas en el conocimiento de la plaga y el estado de su explotación.
Entender los tiempos de la plaga es fundamental para que la intervención sea efectiva y no un gasto innecesario:
Detectar a tiempo la presencia del insecto permite evitar una propagación masiva que comprometa la cosecha futura:
A diferencia de otros servicios, en Carmonagro diseñamos una estrategia de Manejo Integrado de Plagas (MIP) que combina labores mecánicas y seguimiento técnico constante:
Dado que el barrenillo utiliza la madera cortada para reproducirse, el triturado mecánico inmediato es la medida preventiva más eficaz. Nuestro servicio de limpieza garantiza un picado que elimina los focos de reproducción y cumple con las exigencias de sostenibilidad actuales.
Un olivo con un estado nutricional óptimo es más resistente a las agresiones externas. Implementamos programas completos de nutrición vegetal que aseguran que el árbol tenga la fuerza necesaria para cicatrizar y mantener su potencial productivo.
Realizamos aplicaciones certificadas solo cuando el monitoreo de campo indica que el insecto está en fase crítica, optimizando el uso de productos y garantizando la seguridad del cultivo.
¿Su explotación presenta signos de ataque? En Carmonagro le ayudamos a proteger su inversión con un diagnóstico profesional y soluciones de control de alta eficiencia.
Suele preferir árboles debilitados o con falta de mantenimiento. Una evaluación técnica previa de la parcela permite identificar factores de riesgo y actuar preventivamente.
En el olivar superintensivo, la proximidad entre setos facilita la propagación rápida de enfermedades y plagas. El mantenimiento anual de setos productivos que realizamos en Carmonagro incluye el control operativo para minimizar estos riesgos.
La eficacia técnica recomienda su triturado y limpieza para integrarlos como materia orgánica, siempre que se haga de forma profesional para interrumpir el ciclo biológico del insecto.
El asesoramiento de Carmonagro permite detectar los primeros síntomas de estrés o ataques, actuando antes de que la plaga afecte a la producción de aceite y a la rentabilidad de su inversión.

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