Carmonagro | C. Mariana de Montoya, 17, 23009, Jaén |

Glifodes del Olivo (Palpita vitrealis): Gestión de Brotes y Vigor

La glifodes del olivo, también conocida como polilla verde, es un defoliador que ha cobrado una importancia crítica con el auge de las nuevas plantaciones en seto e intensivo. Aunque en olivar adulto suele considerarse una incidencia menor, su voracidad sobre los brotes tiernos puede comprometer el desarrollo estructural de los árboles jóvenes.

Identificación de Glifodes y Síntomas en Campo

Identificar la glifodes a tiempo es clave para evitar la pérdida de la guía principal. La larva es inconfundible por su color verde pistacho intenso y su aspecto translúcido.

  • Los «Nidos» de Seda: Su síntoma más característico es la unión de dos o tres hojas jóvenes mediante hilos de seda. La oruga permanece protegida en el interior mientras devora el brote.
  • Comportamiento: A diferencia de otros lepidópteros, la glifodes es extremadamente ágil. Ante cualquier vibración en el brote, se descuelga rápidamente mediante un hilo de seda.
  • Ciclo Biológico: Presenta entre 5 y 6 generaciones anuales. Hemos detectado que, ante primaveras suaves, su metabolismo se acelera, encontrando larvas en estadios avanzados (L4-L5) mucho antes de lo previsto en el calendario habitual.
Foto de prays del olivo en su etapa larvaria

El Impacto en el Olivar Moderno

La relevancia de esta afección depende del modelo de cultivo:

  • Olivar Tradicional: El daño suele ser periférico y el árbol lo compensa con su masa foliar.
  • Nuevas Plantaciones (Seto e Intensivo): Aquí es donde la glifodes representa un reto. Al alimentarse del brote terminal (ápice), detiene el crecimiento vertical del olivo, provocando una ramificación lateral no deseada que obliga a realizar podas de corrección y retrasa la entrada en producción de la finca.

Transforma tu finca en un proyecto rentable y sostenible

Control Operativo y Nutrición de Precisión

La estrategia de Carmonagro para el control de la glifodes combina la eficacia biológica con el refuerzo del árbol:

  1. Tratamiento Foliar Biológico: El uso de Bacillus thuringiensis es la solución más equilibrada. Actúa por ingestión y es altamente eficaz si la aplicación técnica en campo asegura que el producto penetre en los brotes unidos por seda.
  2. Equilibrio Nitrogenado: Un exceso de nitrógeno genera brotes demasiado suculentos y tiernos, que actúan como reclamo para la puesta de huevos de la polilla.
  3. Bioestimulación Post-Ataque: Tras controlar la afección, el uso de activadores de cultivo ayuda a regenerar la masa foliar perdida y a retomar el crecimiento de la guía principal.

Protege la estructura de tu futuro olivar. En Carmonagro, el seguimiento técnico y la monitorización visual son la base de nuestra sanidad vegetal. No dejamos que una detección tardía frene el crecimiento de tu explotación.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Por qué la glifodes es más frecuente en regadío?
  • El aporte constante de agua mantiene al olivo brotando durante más tiempo, ofreciendo alimento tierno a la plaga incluso en meses donde en secano el árbol detendría su crecimiento.
¿Es necesario tratar siempre?
  •  No. En Carmonagro evaluamos la presión de la población. Solo intervenimos cuando el daño en la guía principal de olivos jóvenes pone en riesgo la formación de la planta.
¿Qué indica encontrar larvas maduras a principios de primavera?
  • Es un síntoma de un adelanto del ciclo biológico. Si las larvas están muy desarrolladas en marzo, indica que las generaciones posteriores serán más numerosas, exigiendo un monitoreo visual mucho más estrecho en los meses siguientes.
Carmonagro
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.