El Prays del olivo, o polilla del olivo, es uno de los agentes fitosanitarios más críticos por su capacidad de daño sostenido durante todo el año. A diferencia de otras afecciones, el Prays ataca de forma sucesiva hojas, flores y frutos, lo que exige una vigilancia técnica constante y un manejo integrado de plagas (MIP).
Para una gestión eficiente, es vital identificar la fase activa de la plaga y su impacto en la rentabilidad agrícola:
Siguiendo los criterios de sostenibilidad y eficiencia agronómica, la intervención debe estar justificada por datos de campo y registrada en el Cuaderno Digital de Explotación:
La eficacia contra el Prays depende de la precisión en la ejecución de las labores y el uso de productos fitosanitarios certificados:
Protege tu producción con un diagnóstico técnico. En Carmonagro, el seguimiento profesional y la monitorización constante son la base de nuestra Sanidad Vegetal. Realizamos aplicaciones técnicas en el momento exacto para asegurar tu rentabilidad agrícola.
Un olivo con una nutrición desequilibrada es más propenso a sufrir daños severos. El análisis de savia y foliar nos permite fortalecer las defensas naturales del árbol.

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